Con una visión de crecimiento, la UAT dio continuidad a una iniciativa que conecta formación, servicio y desarrollo para la comunidad. En una emotiva ceremonia que reunió a más de 650 niñas y niños en el Gimnasio Multidisciplinario Victoria, el rector agradeció la confianza de las familias al permitir que la UAT sea parte del crecimiento de sus hijos mediante disciplinas de gran impacto.
Durante su intervención, acompañado por la presidenta de Familia UAT, Lic. Isolda Rendón de Anaya, el rector enfatizó que la misión de la casa de estudios trasciende la educación superior al abarcar una profunda responsabilidad social orientada al desarrollo humano desde la infancia.
Ante un recinto repleto por los familiares de los pequeñines, agradeció la confianza de madres y padres de familia por permitir que la UAT forme parte del crecimiento de sus hijas e hijos, reconociendo además el gran impacto de las disciplinas impartidas. "En la Universidad Autónoma de Tamaulipas seguimos creando espacios donde el deporte, la cultura y la educación sean herramientas para construir una sociedad más fuerte, más unida y con mayores oportunidades para todos. Porque cuando un niño o una niña descubre su talento, también descubre que puede cambiar su futuro", expresó.
Asimismo, el rector externó su orgullo por el carácter inclusivo de esta edición del campamento, la cual integró a 30 menores del Sistema DIF Tamaulipas y a 30 de comunidades rurales, reiterando que la esencia de la UAT radica en que las oportunidades lleguen a todos por igual. Durante las dos semanas que comprendió el campamento, del 6 al 17 de julio, los pequeñines no solo aprendieron disciplinas deportivas y artísticas, sino valores fundamentales como la convivencia, el trabajo en equipo, el respeto mutuo y la autoconfianza.
El resultado confirma el papel de la Universidad como una institución activa, vinculada con las necesidades de Tamaulipas y con visión de futuro.
